Lo que comenzó el fin de semana en Charlotte se ha extendido como una telaraña, con agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desplegándose ahora en los condados de Wake y Durham, justo en los alrededores de Raleigh en Carolina del Norte.
Bautizada como “Operación Telaraña de Charlotte” por fuentes internas del DHS, esta intensificación de las fuerzas del orden se lanzó el 15 de noviembre de 2025, con el objetivo de detener a inmigrantes indocumentados con antecedentes penales, pero sus repercusiones están sembrando el pánico en los suburbios de Raleigh y más allá.
En Charlotte, se han realizado más de 250 arrestos desde el sábado, según las actualizaciones del DHS.
Para el martes 18 de noviembre, la operación se extendió hacia el norte: la alcaldesa de Raleigh, Janet Cowell, confirmó la presencia de la CBP en el condado de Wake (donde se ubican Raleigh y Cary) y en la vecina Durham, con agentes que llegaron en camionetas SUV con placas de Texas.
Según funcionarios del condado, se produjeron al menos 3 detenciones en Durham, además de 20 redadas en un lapso de 24 horas.

El senador estatal Graig Meyer confirmó la operación y advirtió sobre acciones “selectivas” esta semana.
Las patrullas se han infiltrado en la vida cotidiana, llegando a hospitales, restaurantes y centros de trabajo. En Cary, donde el 20% de los residentes son extranjeros, se vio a agentes en obras de construcción, deteniendo a 4 trabajadores en el centro, y en hospitales locales y restaurantes concurridos como Esmeralda Grill, que cerró el “Martes de Tacos” para evitar enfrentamientos.



