Con la llegada del frío de noviembre a Carolina del Norte, una sombra diferente se cierne sobre el estado: drones no tripulados sobrevuelan a baja altura los barrios de Charlotte, sus luces rojas y blancas rasgan el cielo nocturno.
De acuerdo a la comunidad hispana e imágenes obtenidas por medios internacionales, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) desplegaron drones de vigilancia aérea como parte de la “Operación Charlotte’s Web”, una operación relámpago de 5 días que finalizó el jueves 20 de noviembre de 2025, tras lograr más de 370 arrestos en el área.
Lanzada el 15 de noviembre por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la operación tenía como objetivo a los “inmigrantes indocumentados con antecedentes penales” en Charlotte, Raleigh y sus alrededores, citando casi 1400 órdenes de detención desobedecidas debido a las políticas locales de “ciudad santuario”.
ONG y Testigos reportan drones en Carolina del Norte
Los drones entraron en acción desde el principio, buscando a “personas que se habían fugado” durante redadas a nivel de calle en obras en construcción, puestos de flores y tiendas.

Testigos en el condado de Rockingham reportaron camionetas blancas con placas de otros estados (Indiana, Texas, Nebraska) merodeando junto a los drones, los cuales sobrevolaban las casas.
“Nos están rastreando con drones como si fuéramos animales”, dijo un activista local a través de X, haciéndose eco del pánico comunitario que se extendió a escuelas e iglesias.
No obstante, la tensión continúa en el ambiente ya que Kristi Noem declaró a través de su cuenta de X que el ICE había llegado para quedarse en Carolina del Norte.
Mientras activistas observan el retiro de los agentes que llegaron durante el fin de semana, las huellas de lo ocurrido persisten: un crudo recordatorio de que, en la era de los drones y de las operaciones migratorias intensas, ningún rincón permanecerá oculto.



