En un giro desgarrador antes del Día de Acción de Gracias, 2 miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron asesinados a tiros cerca de la Casa Blanca la tarde de hoy #miercoles.
Sus muertes, confirmadas por el gobernador Patrick Morrisey, han ensombrecido la capital del país, generando dudas sobre la seguridad en una ciudad que ya se encontraba bajo una fuerte vigilancia militar.
El tiroteo se produjo alrededor de la 1:30 p. m., hora del este, cerca de la estación de metro Farragut West, a pocas cuadras de la mansión ejecutiva.
Los guardias, parte de un contingente de 416 miembros desplegado desde Virginia Occidental desde agosto, patrullaban como parte de la iniciativa de “emergencia criminal” del presidente Donald Trump.
Esta movilización federal, que trajo a más de 2000 soldados de varios estados a Washington D. C., tenía como objetivo frenar el aumento de la violencia, pero ha desatado batallas legales sobre su autoridad.
Reportes confirman que sospechoso fue arrestado luego del incidente. Los 2 guardias nacionales murieron poco después
Testigos presenciales describieron el caos: disparos resonando en la Plaza Farragut, tropas de la Guardia Nacional corriendo para asegurar la zona y edificios de oficinas cerrados. Una víctima sufrió una herida en la cabeza, según fuentes, lo que subraya la brutalidad del ataque. Un sospechoso, que recibió un disparo durante el enfrentamiento, se encuentra bajo custodia con lesiones que no ponen en peligro su vida. Agentes federales del Servicio Secreto, la ATF y los Alguaciles Federales acudieron al lugar, con helicópteros sobrevolando el National Mall.
La publicación del gobernador Morrisey en redes sociales fue un golpe bajo: “Con gran pesar podemos confirmar que ambos miembros… han fallecido a causa de sus heridas. Estos valientes virginianos occidentales perdieron la vida sirviendo a su país”.
Desde Mar-a-Lago, el presidente Trump, en pleno respiro del Día de Acción de Gracias, se enfureció en Truth Social: “El animal que disparó a nuestros valiosos guardias pagará un precio muy alto. Que Dios los bendiga a ellos y a sus familias”.



