En una medida radical, la administración Trump ha suspendido indefinidamente todos los beneficios migratorios para los nacionales de 19 países considerados de “alto riesgo”, incluyendo tarjetas de residencia permanente (green card), naturalizaciones y extensiones de visa.
La política también congela las solicitudes de asilo afirmativo de cualquier nacionalidad, citando recientes amenazas a la seguridad, como el tiroteo fatal de un miembro de la Guardia Nacional a manos de un ciudadano afgano la semana pasada.
Emitida mediante el Memorando de Política PM-602-0192 del USCIS el 2 de diciembre, la directiva suspende la adjudicación de todas las solicitudes de beneficios de los países bajo la Proclamación Presidencial 10949, una expansión de la prohibición de viajes a partir de junio de 2025.
Los países afectados incluyen: Afganistán, Irán, Somalia, Yemen, Cuba, Venezuela, Haití, Eritrea, Libia, Sudán, Myanmar, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Burundi, Laos, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán.
El memorando exige una “revisión exhaustiva” de los casos de quienes ingresaron desde el 20 de enero de 2021, lo que podría implicar nuevas entrevistas o revocaciones.
Esto afecta a aproximadamente 500.000 titulares de tarjetas de residencia permanente de estos países a quienes se les otorgó estatus bajo el mandato de Biden, además de decenas de miles de asilados y refugiados que enfrentan posibles derivaciones para su deportación.
Los críticos denuncian la política como discriminatoria, mientras que los defensores de los derechos de los inmigrantes advierten sobre el aumento repentino de los retrasos y las separaciones familiares, sin fecha límite.



