Fátima Issela Velázquez Antonio, una joven hondureña de 23 años residente en Wendell, recuperó su libertad este martes tras más de un mes detenida por agentes de la Patrulla Fronteriza.
Su hermano confirmó a medios locales que Fátima fue liberada en la mañana del 23 de diciembre del centro de detención Stewart en Lumpkin, Georgia, permitiéndole regresar a Carolina del Norte a tiempo para celebrar Navidad con su familia.
La detención ocurrió el 18 de noviembre mientras trabajaba en un sitio de construcción en el área de Raleigh, durante una operación conocida como “La Telaraña de Charlotte“.
Fátima, quien llegó a EE.UU. como menor no acompañada a los 14 años huyendo de la violencia en Honduras – tras la muerte de su madre por cáncer y el asesinato de su padre por una pandilla tan sólo 2 años después –, contaba con permiso de trabajo válido hasta 2029, petición de asilo pendiente y sin antecedentes penales graves, solo infracciones de tráfico menores.
Su caso generó indignación comunitaria, con manifestaciones en Wendell exigiendo su liberación y atención de líderes locales. Inicialmente se le negó la fianza, pero tras esfuerzos legales, fue puesta en libertad.
“En mi opinión, es un verdadero milagro navideño” declara Gene Smith tras la liberación de Fátima
Gene Smith, tío de Fátima, la recogió el lunes por la noche en el centro de Georgia y voló de regreso a RDU con ella el martes.
“Me alegra tenerla en casa. Le dije a su tía: ‘No me voy de Georgia hasta que la tenga. La traje a casa. Y me alegra que esté en casa. Es un verdadero milagro de Navidad”, dijo Smith.
No obstante, sus tíos se encuentran conscientes de que Fátima se enfrenta a una batalla legal larga y compleja, por lo que han abierto una campaña de recaudación para poder afrontar los gastos: “Cada donación, sin importar el monto, se destina directamente a: honorarios de abogados, presentación de casos, apelaciones de emergencia y representación migratoria a largo plazo”



