El 14 de enero de 2026, una interrupción generalizada de la red móvil afectó las telecomunicaciones y las principales operadoras estadounidenses, dejando a millones de clientes sin servicios confiables de voz, datos y mensajes de texto.
La interrupción comenzó alrededor del mediodía, hora del este, y afectó principalmente a los usuarios de Verizon, con informes de teléfonos bloqueados en modo “SOS”, lo que solo permitía llamadas satelitales de emergencia.
Downdetector registró más de 180,000 incidentes en su punto máximo solo para Verizon, con picos menores para AT&T y T-Mobile, lo que sugiere problemas en la red interconectada.
Ciudades como Nueva York, Savannah, Effingham y Washington, D.C., emitieron alertas recomendando a los residentes usar llamadas por Wi-Fi o teléfonos fijos para emergencias del 911, ya que el acceso celular a los servicios de despacho se vio comprometido.
La interrupción se extendió desde Nueva York hasta Seattle, afectando las comunicaciones diarias, las operaciones comerciales y la accesibilidad para los usuarios que dependen de datos, como las personas con discapacidad.
Verizon reconoció el problema en un comunicado, indicando que sus ingenieros estaban trabajando para resolverlo y disculpándose por las molestias.
T-Mobile aclaró que su red estaba operativa, pero se vio afectada por los problemas de Verizon debido a los acuerdos de peering.
Las redes sociales se llenaron de frustraciones entre los usuarios, incluyendo quejas de clientes que recientemente cambiaron de operador. Las posibles causas incluyen fallos técnicos o del servidor, aunque aún no se ha proporcionado confirmación oficial.
A última hora de la tarde, los servicios se estaban recuperando gradualmente, pero aún no se conoce el plazo de restauración total.



