El 11 de febrero de 2026, Fox News informó que el ejército estadounidense derribó un objeto cerca de El Paso, Texas. Inicialmente se sospechó que se trataba de un dron extranjero vinculado a cárteles mexicanos, pero posteriormente se identificó como un globo de cumpleaños.
El incidente ocurrió a principios de esta semana, lo que provocó un breve cierre del espacio aéreo sobre el Aeropuerto Internacional de El Paso por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) por “razones especiales de seguridad”.
Un funcionario estadounidense confirmó que se implementaron medidas contra drones, incluyendo un láser de alta energía probado en Fort Bliss, tras evaluar el objeto como una amenaza potencial.
Sin embargo, uno de los objetos derribados fue el globo, lo que pone de relieve los riesgos de identificación errónea en las operaciones de seguridad fronteriza.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció la restricción del espacio aéreo, inicialmente fijada por 10 días, hasta el 20 de febrero, pero se levantó poco después, con garantías de que no seguiría existiendo peligro para los viajes comerciales.
El incidente se produjo en medio de informes de drones de cárteles mexicanos violando el espacio aéreo estadounidense, lo que llevó al Departamento de Guerra a buscar desactivarlos.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, negó tener conocimiento de la actividad de drones y pidió comunicación directa, desestimando las especulaciones.
Si bien los drones de los cárteles plantean una preocupación real para la vigilancia y el contrabando, este caso subraya la necesidad de una evaluación más precisa de las amenazas.



