Javier Abreu Vásquez, residente de Rochester, Minnesota, de 38 años y originario de la República Dominicana, se sometió a un trasplante de riñón en la Clínica Mayo en julio de 2023.
El 5 de febrero de 2026, fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mientras repartía víveres para un grupo de ayuda mutua de una iglesia.
Según informes, los agentes embistieron su vehículo, rompieron la ventana y lo sacaron a rastras, deteniéndolo sin sus medicamentos antirrechazo.
Familiares y defensores, incluida la representante estatal de Minnesota Kim Hicks (DFL-Rochester), alegan que Abreu no tuvo acceso constante a sus inmunosupresores vitales durante más de cuatro días, arriesgándose al rechazo del órgano y a la muerte.
Hicks intentó entregar los medicamentos, pero inicialmente se le negó el acceso sin una nota médica.
Su esposa, Carolina Rosario De Abreu, informó que no recibió ninguna dosis hasta finales del 8 de febrero, y que el acceso posterior fue inconsistente (dosis matutinas omitidas y horarios incorrectos), lo que provocó niveles elevados de creatinina, lo que indica un posible rechazo.
El DHS argumenta que se trata de un engaño, afirmando que los medicamentos se le proporcionaron pocas horas después de su detención el 5 de febrero, con atención continua en el Centro de Procesamiento de El Paso.
Describen a Abreu como un “inmigrante ilegal” y enfatizan los protocolos estándar para las evaluaciones médicas dentro de las 12 horas.
Sin embargo, para el 9 de febrero, su esposa y su abogado confirmaron el acceso parcial, pero no el régimen completo ni las dosis correctas.
Los críticos destacan patrones más amplios de negligencia médica por parte del ICE. Al 11 de febrero de 2026, Abreu Vásquez seguía detenido.



