Valerie Flores, senior de 18 años en Savannah Arts Academy (SAA), brilla como protagonista del más reciente “Student Spotlight” del Sistema de Escuelas Públicas del Condado de Savannah-Chatham.
Como primera generación universitaria de origen hispano, Valerie ha enfrentado retos con determinación, convirtiéndolos en oportunidades de servicio.
Cofundó y preside Kindness Kitchen, una organización estudiantil sin fines de lucro que prepara y distribuye comidas calientes a personas sin hogar y a familias necesitadas en Savannah.
“Yo cofundé y soy presidenta de una organización llamada Kindness Kitchen en mi escuela. La base de nuestra organización es que nos reunimos para preparar comidas y también para voluntariar en nuestra comunidad y ayudar a personas sin hogar o en situación de necesidad”.
Kindness Kitchen no es solo un nombre bonito: es acción pura. Los estudiantes se juntan regularmente para preparar comidas frescas y salir a entregarlas en Savannah.
El objetivo es claro: combatir el hambre y recordar a la comunidad que la bondad sí puede ser tan simple (y poderosa) como un plato caliente. Todo nace en Savannah Arts Academy, pero su impacto ya se siente en las calles.
Además de liderar la Sociedad Nacional de Honor de Ciencias, Valerie realiza shadowing en la Curtis Cooper Clinic, donde traduce para pacientes hispanohablantes, aprovechando su fluidez en español (reconocida al ser finalista en World Languages/Spanish del Governor’s Honors Program de 2025) y conecta directamente con la gente de su comunidad que necesita ayuda.
Una maestra de SAA la describe con cariño: “Valerie es una persona realmente especial, con una actitud positiva única. Siempre buscando ayudar a otros, tomando nuevas iniciativas…”
Su sueño: ser pediatra. Gracias a sus créditos avanzados, ya tiene casi dos años de universidad completados para diciembre. Su meta es graduarse como doctora a los 25 años y algún día abrir su propia clínica privada: “Quiero ayudar directamente a la gente”, dice.
Nombrada Superintendent’s Student del mes de febrero, Valerie demuestra que el liderazgo juvenil, arraigado en su herencia cultural y en su pasión por servir, transforma comunidades, una comida y una sonrisa a la vez.



