Un juez de inmigración estadounidense ordenó la deportación de Liam Conejo Ramos, de 5 años, y toda su familia ecuatoriana, poniendo fin a sus solicitudes de asilo pendientes en un fallo emitido el 18 de marzo de 2026.
La decisión, confirmada por los abogados de la familia en Minneapolis, se produce después de que Liam se convirtiera en un símbolo nacional del aumento de las medidas de control migratorio del gobierno de Trump en Minnesota.
Liam, su hermano de 13 años, su padre, Adrián Conejo Arias, y su madre embarazada, Erika Ramos, ingresaron a Estados Unidos en 2024 solicitando asilo en la frontera de Texas.
El 20 de enero de 2026, agentes del ICE detuvieron a Liam y a su padre frente a su casa en Columbia Heights cuando regresaban del preescolar durante la “Operación Metro Surge”. Ambos fueron trasladados en avión a un centro de detención familiar en Dilley, Texas.
El juez federal Fred Biery ordenó su liberación el 31 de enero en una contundente opinión que criticaba la “mal concebida” estrategia del gobierno de imponer cuotas de deportación que “traumatizan a los niños”.
La orden de expulsión del 18 de marzo, emitida por el juez de inmigración John Burns, afecta a toda la familia. Los abogados Danielle Molliver y Paschal Nwokocha apelaron de inmediato ante la Junta de Apelaciones de Inmigración, un proceso que podría durar meses o incluso años. “Considerando todo lo que ha sufrido esta familia… es increíble”, declaró Nwokocha.
La representante Ilhan Omar calificó el fallo de “cruel e indefendible”.
El representante Joaquín Castro lo tildó de “injusto y cruel”. Las escuelas de Columbia Heights lo describieron como “desgarrador” y prometieron su apoyo continuo.
La familia permanece en Minnesota a la espera de la resolución de la apelación.



