El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que se encuentra “en trámite” una propuesta de orden ejecutiva que obligaría a las instituciones financieras a recopilar información sobre la ciudadanía de sus clientes.
Según Bessent, la medida busca mejorar el conocimiento del sistema bancario estadounidense y forma parte de los esfuerzos de la administración Trump para fortalecer el control migratorio.
Los bancos tendrían que solicitar documentos adicionales, como pasaporte o certificado de nacimiento, tanto para nuevos clientes como para los existentes.
La propuesta, que se discute desde hace meses, podría aplicarse a través de una orden ejecutiva o acciones regulatorias del Departamento del Tesoro y FinCEN. Bessent señaló que “no es irrazonable” pedir esta información, comparándola con prácticas comunes en otros países.
Críticos expresan preocupación por posibles impactos en la privacidad y el acceso a servicios financieros, mientras que defensores la ven como una herramienta de seguridad nacional. La medida podría afectar a millones de residentes no ciudadanos con cuentas bancarias vigentes.



