El empresario Rick Jackson, aspirante republicano a la gobernación de Georgia, está bajo escrutinio tras revelarse que, según documentos judiciales, no verificó el estatus migratorio de trabajadores en su mansión en Cumming, Georgia.
De acuerdo con un reportaje del New York Post, la información surgió de una demanda por compensación laboral presentada por Facundo Ortega, un trabajador de 71 años que sufrió una caída mientras realizaba labores de mantenimiento en la propiedad de Jackson en marzo de 2023.
La demanda alega que Jackson mantenía “una fuerza laboral de larga data” que incluía a personas sin autorización de trabajo.
Jackson, quien se presenta como un candidato duro contra la inmigración ilegal y promete convertir a Georgia en el estado “número uno en deportaciones de inmigrantes criminales”, ha enfrentado críticas por esta aparente contradicción.
Hasta el momento, Jackson no ha emitido una respuesta detallada a las alegaciones.
Sus opositores dentro del Partido Republicano, como el vicegobernador Burt Jones, ya han utilizado el tema para cuestionarlo durante debates.
La primaria republicana para gobernador de Georgia se acerca y este caso ha generado fuerte debate en el estado.



