El controvertido centro de detención de inmigrantes de Florida, conocido como el “Alcatraz de los Caimanes” en los Everglades, cerrará definitivamente.
Las empresas contratadas por el estado fueron notificadas el lunes por la mañana para comenzar el desmantelamiento completo del sitio, poniendo fin a un experimento de gran repercusión que costó 1.200 millones de dólares.
El centro, oficialmente llamado Centro de Detención de los Everglades, abrió sus puertas en julio de 2025 bajo los poderes de emergencia del gobernador Ron DeSantis. En su momento, DeSantis y el presidente Donald Trump lo elogiaron como un modelo nacional para el control de la inmigración.
Ubicado en una pista de aterrizaje remota en los Everglades, albergaba hasta 5.000 detenidos en tiendas de campaña y procesó a unos 22.000 migrantes.
Los últimos detenidos fueron trasladados la semana pasada a otros centros o deportados. El traslado se aceleró debido al riesgo de huracanes en la zona propensa a inundaciones.
El aumento de los costos operativos fue lo que finalmente llevó a la decisión de cerrarlo.
Los críticos destacaron las condiciones inhumanas y las preocupaciones medioambientales, mientras que sus partidarios señalaron su papel en el apoyo a las deportaciones federales. La desmovilización ya está en marcha, poniendo fin discretamente a la que se convirtió en una de las iniciativas de inmigración más debatidas de los últimos años.



