Una investigación exclusiva de Reuters, basada en datos internos del Gobierno, reveló que la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) compartió más de 460.000 “pistas” o registros con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde enero de 2025.
Los datos incluían a menores no acompañados, a sus patrocinadores (casi siempre padres u otros familiares) y a otros adultos del mismo hogar.
Como resultado, más de 12.000 personas fueron arrestadas por autoridades migratorias durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Jen Smyers, subdirectora de la ORR durante el gobierno de Joe Biden, denunció que se está usando un programa de bienestar infantil como arma para aumentar las deportaciones. “Han revertido por completo las salvaguardas”, afirmó.
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la práctica como un esfuerzo para localizar a menores colocados con patrocinadores no investigados, incluidos algunos con antecedentes penales. La ORR afirmó que no participa en la aprehensión de niños y remitió las consultas al DHS. El tiempo promedio de estancia de los menores en custodia de la ORR se disparó de 30 días en el año fiscal 2024 a casi 200 días en 2026, debido a controles más estrictos.
Familias y defensores advierten que el temor a ser detenidos disuade a parientes de reclamar a los niños, prolongando su tiempo en albergues.



