El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está cerrando de manera efectiva la Office of the Immigration Detention Ombudsman (OIDO), la entidad independiente encargada de investigar abusos, condiciones inhumanas y quejas de detenidos en instalaciones de ICE.

Según un correo interno obtenido por HuffPost, la oficina está eliminando toda su señalización pública y finalizando sus inspecciones a los centros de detención. Esta medida se produce en medio de la mayor expansión de la detención migratoria en décadas.

La OIDO recibía denuncias sobre falta de atención médica, agua, comida y uso excesivo de fuerza. Su cierre coincide con un reporte de The Washington Post que revela un aumento del 37% en incidentes de fuerza por parte de guardias durante el último año, con decenas de heridos.
Críticos advierten que esto deja a los detenidos sin un mecanismo independiente de supervisión, aumentando el riesgo de abusos en un sistema ya sobrecargado. La administración atribuye la decisión a falta de fondos en la reciente ley de apropiaciones.



