Sumidos en la más profunda incertidumbre y el dolor de una pérdida irreparable, los familiares del adolescente hispano Fernando Chacón Santana han alzado la voz públicamente para exigir justicia.
A más de una semana de que el adolescente de 17 años fuera encontrado con varias detonaciones de bala en un terreno ubicado en el condado de Clayton, sus seres queridos denuncian que las autoridades policiales continúan sin darles respuestas claras sobre los motivos o los responsables del brutal ataque.
De acuerdo con los reportes oficiales del Departamento de Policía del Condado de Clayton, los agentes de patrulla respondieron a un reporte de emergencia que alertaba sobre una persona inconsciente tendida sobre el pavimento en una zona residencial el pasado lunes 29 de junio.

Al arribar a la cuadra 40 de Darwin Drive, los oficiales se toparon con el cuerpo de Fernando.
Los paramédicos confirmaron que el joven ya no contaba con signos vitales y fue declarado muerto en el mismo lugar de los hechos. Los peritos forenses, contabilizaron un total de nueve impactos de bala en el cuerpo del adolescente.
Las autoridades aún no han ofrecido respuestas a la familia de Fernando sobre quién pudo hacerle esto a su hijo adolescente
A pesar de que los días han transcurrido, los detectives encargados de la policía de Clayton, Georgia, no han reportado ningún arresto formal ni ha difundido la descripción de posibles sospechosos implicados.
La única información preliminar que ha trascendido de manera extraoficial es que podría haber dos personas sospechosas vinculadas: “No sabemos nada, nadie nos dice nada. Mi hijo tenía un futuro por delante, apenas era un niño de 17 años y queremos saber quién le hizo esto para que pague ante la ley”, manifestó un su madre, visiblemente afectada por lo ocurrido.
Los familiares han hecho un desesperado llamado a todos los residentes de la zona de Darwin Drive y calles adyacentes para que revisen los registros de sus cámaras de seguridad domésticas de la noche del 29 de junio.
Piden que cualquier detalle sea reportado de inmediato a la policía o de manera anónima a Crime Stoppers.
Una campaña ha sido abierta para costear su sepelio.



