Una investigación de la Associated Press reveló que las muertes por suicidio en centros de detención de ICE han alcanzado un ritmo “alarmante” y sin precedentes.
Desde enero de 2025, al menos 10 detenidos se han quitado la vida bajo custodia federal. Solo desde octubre pasado se registraron siete suicidios, la cifra más alta para cualquier año fiscal en los 20 años de historia de ICE.
Estos casos representan casi el 20% de todas las muertes ocurridas en custodia de ICE este año. Expertos denuncian graves fallas en atención de salud mental, supervisión deficiente y uso excesivo de aislamiento.
Sin embargo, varias familias de las víctimas rechazan la versión oficial de suicidio. Denuncian que sus familiares no mostraban signos de depresión o que habían expresado miedo y preocupación poco antes de morir.
Un caso que ha generado gran indignación es el de un detenido que pidió que le dijeran a su mamá que estaba bien, y poco después fue encontrado muerto.
Organizaciones de derechos humanos, abogados y congresistas demócratas exigen investigaciones independientes por parte de inspectores generales, forenses externos y el Congreso, ante las crecientes sospechas de negligencia grave, maltrato y posibles encubrimientos.



