Un avión de la Armada de México aterrizó en Galveston, Texas, el 1 de enero de 2026 para repatriar los restos de seis mexicanos que fallecieron en un devastador accidente aéreo el 22 de diciembre de 2025.
La operación, coordinada entre autoridades mexicanas y estadounidenses, busca devolver los cuerpos a sus familias mientras continúan las investigaciones sobre el accidente.
El incidente involucró a una aeronave King Air ANX-1209 operada por la Secretaría de Marina (Semar), que se estrelló en la Bahía de Galveston mientras se aproximaba al Aeropuerto Internacional Scholes.
El avión se encontraba en misión humanitaria con la Fundación Michou y Mau, transportando a Federico Efraín Ramírez Cruz, un niño de 2 años, desde Yucatán, para recibir tratamiento especializado por quemaduras en el Hospital Infantil Shriners.
Ocho personas viajaban a bordo: cuatro tripulantes de la Armada y cuatro civiles, incluyendo al niño y sus familiares. Los informes iniciales confirmaron cinco fallecidos; una sexta víctima fue recuperada posteriormente.
El vuelo de repatriación destaca la continua colaboración en las labores humanitarias. Las familias, incluido el padre del niño que recibió una visa humanitaria, esperan el cierre.



