El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) sacudió a la comunidad migrante al anunciar una directiva drástica: la mayoría de los extranjeros con visas temporales ya no podrán tramitar la residencia permanente (Green Card) dentro del país.
Ahora, deberán abandonar EE.UU. y completar el proceso por la vía consular en sus países de origen.

El memorando (PM-602-0199) reitera que la ley de inmigración siempre ha priorizado el procesamiento consular en el exterior para quienes buscan la residencia permanente (Green Card). Esto afecta especialmente a personas con visas temporales como turistas, estudiantes (F-1), trabajadores temporales y otros no inmigrantes.
Tradicionalmente, la ley permitía cambiar el estatus sin salir de suelo estadounidense. Sin embargo, el gobierno endureció las reglas para cerrar “lagunas legales” y evitar que solicitantes rechazados permanezcan de forma indocumentada.
A partir de ahora, el ajuste interno será un beneficio “extraordinario”. Los oficiales de USCIS evaluarán caso por caso si existen circunstancias extraordinarias que justifiquen permitir el ajuste interno.
Abogados de inmigración alertan que este cambio provocará un colapso en los consulados, elevados costos financieros y severas separaciones familiares.
Expertos recomiendan a la comunidad no tomar decisiones sin asesoría legal calificada para evaluar el impacto real en sus casos vigentes.



