La Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en colaboración con la Patrulla Fronteriza, ha escalado sus operaciones contra conductores de plataformas de transporte como Uber y Lyft con el fin de apresar a aquellos que se encuentren indocumentados.
Estas redadas, enfocadas en aeropuertos y puertos clave buscan aplicar estrictamente las leyes migratorias, pero han sido rechazadas por la comunidad y los defensores de los derechos de los migrantes.
En el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, agentes federales instalaron puntos de revisión el 19 de octubre de 2025 en el estacionamiento designado para rideshare. Como resultado, 11 conductores fueron detenidos por su estatus migratorio irregular.
Testigos describieron la escena como caótica: vehículos bloqueados mientras los agentes verificaban documentos. Esta no es la primera incursión; una operación similar ocurrió semanas antes, dejando a decenas de choferes temerosos de regresar al sitio.
“Es denigrante ver cómo tratan a personas que solo buscan trabajar”, denunció una usuaria de Uber en redes sociales.
Más al sur, en Puerto Cañaveral, Florida –uno de los puertos de cruceros más concurridos del país–, una redada el 25 de octubre dejó decenas de conductores arrestados bajo cargos migratorios.
Agentes de ICE revisaron documentos deteniendo principalmente a nacionales de Venezuela, Colombia y Bangladesh. Foros de conductores reportan que decenas más huyeron del área, afectando el servicio local.
Estas acciones forman parte de una directriz federal para aumentar el número de deportaciones, aunque muchos detenidos carecen de historial criminal.
Organizaciones como la ACLU advierten sobre discriminación y piden reformas, mientras que voceros locales urgen llevar a mano todos los documentos necesarios o evitar áreas de alto tráfico.



