En un veredicto histórico, Colin Gray, de 55 años, fue declarado culpable de los 29 cargos por delitos graves, incluyendo dos cargos de asesinato en segundo grado, dos cargos de homicidio involuntario, 18 cargos de crueldad infantil en segundo grado y cinco cargos de conducta imprudente, relacionados con el tiroteo masivo del 4 de septiembre de 2024 en la escuela secundaria Apalachee en Winder, Georgia.
El jurado del condado de Barrow deliberó durante menos de dos horas antes de emitir su veredicto el 3 de marzo de 2026.
El hijo de Gray, Colt, de 14 años, está acusado de usar un rifle tipo AR-15, regalado por su padre como regalo de Navidad, para matar a dos estudiantes, Mason Schermerhorn y Christian Angulo (ambos de 14 años), y a dos profesores, Richard Aspinwall (39) y Cristina Irimie (53), e hirió a otras nueve personas.
Los fiscales argumentaron que Gray ignoró las claras señales de alerta sobre la crisis de salud mental y las amenazas de su hijo, incluyendo investigaciones policiales previas sobre amenazas en línea, y aun así le proporcionó acceso a armas de fuego.
Esta condena marca el tercer caso en la historia de Estados Unidos en el que un padre enfrenta responsabilidad penal por el tiroteo masivo de su hijo, tras los casos de Crumbley de Michigan.
Expertos legales lo consideran un precedente para la responsabilidad parental en la prevención de la violencia con armas de fuego.
Gray enfrenta hasta 180 años de prisión, con sentencia pendiente.



