En medio de una tensa escalada en medio de la drástica represión migratoria de la administración Trump, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos intentó ingresar al consulado de Ecuador en Minneapolis el 27 de enero de 2026.
El incidente, grabado en video, muestra al personal del consulado bloqueando la entrada del agente, afirmando: “Este es el consulado ecuatoriano. No tiene permiso para entrar”.
Según se informa, el agente respondió con una advertencia sobre el contacto físico, pero no logró entrar.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador condenó rápidamente la acción como un “intento de incursión” y presentó una protesta formal ante la Embajada de Estados Unidos en Quito.

Invocaron la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, que considera las instalaciones consulares inviolables sin consentimiento, excepto en casos de emergencia.
El ministerio exigió garantías de que tales violaciones no se repetirían en ninguna de las oficinas consulares de Ecuador en Estados Unidos.
Este evento ocurrió durante la “Operación Metro Surge”, un operativo masivo del ICE en Minneapolis que involucró a más de 3000 agentes y que resultó en arrestos, protestas y tiroteos fatales.
Las autoridades locales, incluido el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, se han coordinado con las autoridades federales para reducir la tensión, pero la tensión persiste en las comunidades inmigrantes.
Las reacciones no se han hecho esperar: grupos de defensa lo denunciaron como una extralimitación, mientras que expertos advierten sobre la tensión en las relaciones entre Estados Unidos y Ecuador.
Ni el ICE ni el Departamento de Estado han hecho comentarios, pero el incidente pone de relieve los riesgos de una aplicación agresiva de la ley que contradice el derecho internacional.



