La Corte Suprema de Estados Unidos falló este martes 6-3 a favor del gobierno de Donald Trump en un caso clave que fortalece el poder de las autoridades migratorias sobre residentes permanentes legales (green card holders) que regresan al país.
El fallo, escrito por el juez Clarence Thomas, permite a los agentes fronterizos colocar bajo “parole” migratorio (libertad condicional) a un residente permanente que se encuentra de vuelta en el país si existe una acusación o sospecha de delito, sin necesidad de presentar “pruebas claras y convincentes” en el momento de la reentrada.
Esto facilita que sean tratados temporalmente como “solicitantes de admisión” en lugar de residentes protegidos.
El caso involucra a Muk Choi Lau, residente permanente que en 2012 regresaba de un viaje a China y fue puesto bajo parole tras ser acusado de falsificación de marcas. Posteriormente enfrentó procesos de deportación. La decisión revoca una sentencia anterior de una corte de apelaciones que limitaba esta autoridad.
Los tres jueces liberales disintieron, argumentando que el fallo debilita las protecciones procesales de millones de residentes legales. La mayoría conservadora sostuvo que la ley de inmigración respalda esta discreción en la frontera.
Este fallo se considera una victoria importante para la agenda migratoria de la administración Trump.



