La Corte Suprema de Estados Unidos falló este jueves 6-3 a favor de la administración Trump, permitiendo que funcionarios de inmigración rechacen a solicitantes de asilo en puertos de entrada de la frontera con México mediante la política conocida como “metering”.
La decisión respalda la práctica de que agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) den la entrada a quienes se presentan en los puentes fronterizos sin haber cruzado físicamente al territorio estadounidense.
El juez Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria, escribió que la frase “llega a Estados Unidos” (“arrives in the United States”) en la ley de inmigración requiere que la persona haya ingresado físicamente al país. Por lo tanto, quienes son detenidos en el lado mexicano no tienen derecho automático a solicitar asilo en los puertos de entrada.
La jueza Sonia Sotomayor disintió (junto a Kagan y Jackson), advirtiendo que la decisión provocará más muertes y cruces ilegales peligrosos.
Por su parte, la política de “metering” fue creada durante la administración Obama y expandida en el primer mandato de Trump. La administración Biden la había rescindido formalmente en 2021, pero la Corte Suprema ahora la valida legalmente.
Esta es una victoria significativa para la agenda migratoria restrictiva de Trump en la frontera sur.



