El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) pausa temporalmente la adquisición de nuevos almacenes que serían convertidos en centros de detención para inmigrantes.
La decisión fue tomada mientras la agencia realiza una revisión exhaustiva de los contratos firmados durante la gestión de la exsecretaria Kristi Noem.
El actual secretario de DHS, Markwayne Mullin, ordenó la pausa para evaluar el programa de expansión de instalaciones.
Hasta el momento, el gobierno ya había comprado 11 almacenes en 8 estados como parte de un plan agresivo para aumentar la capacidad de detención.
Estos contratos ya existentes están siendo revisados, pero no han sido cancelados.
La pausa no significa el fin del programa, sino una revisión de costos, procesos de contratación y viabilidad.
El plan original buscaba convertir grandes almacenes industriales en centros de detención temporal para personas en proceso de deportación.
Esta medida ocurre en medio de las controversias generadas por esta nueva etapa de la aplicación de las redadas migratorias y que han enfrentado un fuerte rechazo en algunas de las ciudades donde los almacenes han sido adquiridos como Social Circle en Georgia.



