El 11 de marzo de 2026, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la nueva e innovadora estrategia de detención del ICE, que consiste en la transición de instalaciones de terceros a propiedades gubernamentales en todo el país.
Esta “Iniciativa de Reingeniería de la Detención” busca consolidar más de 300 centros existentes en 34 centros, ampliando la capacidad a 92.600 camas para noviembre de 2026.
Financiado con 38.300 millones de dólares del “Proyecto de Ley Grande y Hermoso” de 2025, el plan incluye 16 centros de procesamiento regionales (con capacidad para 1.000 a 1.500 detenidos, con estancias de 3 a 7 días) y 8 megacentros (con capacidad para 7.000 a 10.000 detenidos, con estancias de hasta 60 días).
El ICE ya ha adquirido almacenes en estados como Pensilvania, Maryland, Arizona, Texas, Georgia y Nuevo Hampshire, con costos que superan los $100 millones por sitio en algunos casos.
Las autoridades promueven operaciones integrales para agilizar las sentencias y deportaciones de inmigrantes indocumentados.
Los críticos, incluyendo defensores de la inmigración, denuncian el modelo de “almacén” como inhumano, comparándolo con tratar a las personas como si fueran paquetes.
La iniciativa se prepara para un aumento en los arrestos en medio de la contratación de 12.000 agentes más, en medio de debates en curso sobre la aplicación de la ley migratoria.



