El 17 de marzo de 2026, Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista, renunció a su cargo mediante una contundente carta dirigida al presidente Donald Trump.
Kent, ex boina verde, oficial de la CIA y nombrado por Trump en julio de 2025, declaró que no podía, en conciencia, apoyar la guerra en Irán. Argumentó que Irán no representaba ninguna amenaza inminente para Estados Unidos y acusó al conflicto de haber sido iniciado por la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense.
Kent reafirmó su apoyo a la plataforma original de Trump, «Estados Unidos Primero», de las campañas de 2016, 2020 y 2024, elogiando acciones decisivas como el ataque a Soleimani y la derrota del ISIS, que evitaron guerras interminables en Oriente Medio.
Afirmó que altos funcionarios israelíes y medios de comunicación estadounidenses llevaron a cabo una campaña de desinformación para socavar dicha postura, comparándola con el engaño de la guerra de Irak.
Como veterano con once despliegues y esposo de un soldado caído en combate que perdió a su esposa Shannon en lo que él denominó una guerra «fabricada por Israel», Kent suplicó: «No puedo apoyar que la próxima generación vaya a luchar y morir en una guerra que no beneficia en nada al pueblo estadounidense». Los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzaron el 28 de febrero de 2026, dirigidos contra el régimen, las instalaciones nucleares y los misiles.
En su tercera semana, Kent instó a Trump a «dar marcha atrás» y evitar más derramamiento de sangre estadounidense.
Su salida pone de manifiesto el creciente malestar por el conflicto y la continua resistencia dentro de la administración.



