En un clima políticamente tenso, una encuesta reciente del Instituto de Investigación de Religión Pública (PRRI) revela un amplio apoyo a la ciudadanía por nacimiento bajo la Decimocuarta Enmienda, mientras la agresiva agenda migratoria del presidente Trump enfrenta un importante rechazo.
Realizada del 15 de agosto al 8 de septiembre de 2025, la encuesta a más de 5500 adultos estadounidenses destaca una desconexión entre los planes de la administración y los valores estadounidenses.
Dos tercios (67%) de los estadounidenses están a favor de preservar la ciudadanía por nacimiento, que otorga automáticamente la ciudadanía estadounidense a quienes nacieron en suelo estadounidense. Esto incluye mayorías entre los independientes (71%) y casi la mitad de los republicanos (47%).
El apoyo es particularmente fuerte entre los demócratas (88%), los protestantes negros (alrededor del 80%), los católicos hispanos y los protestantes hispanos. Incluso entre los protestantes evangélicos blancos (una base clave de Trump), el 53% se opone a eliminarla, lo que contradice la insistencia del presidente de impugnar este derecho constitucional mediante una orden ejecutiva.
La aprobación del segundo mandato de Trump a caído al menos 11 puntos, con especial rechazo a sus medidas de deportación
La aprobación de la gestión de inmigración por parte de Trump ha caído al 43%, en comparación con principios de año, con descensos entre los independientes (una caída de 11 puntos), las personas mayores, los adultos jóvenes y los residentes de los estados fronterizos (del 42% al 33%).
Solo el 30% respalda su agenda completa, que incluye deportaciones masivas, campos de detención y arrestos de inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales, mientras que el 66% se opone.
Las divisiones partidistas son evidentes: el 86% de los republicanos la aprueba, pero solo el 16% de los demócratas confía en ICE, la agencia encargada de aplicar estas políticas.
La directora ejecutiva de PRRI, Melissa Deckman, señaló: «La mayoría de los estadounidenses, incluidos muchos conservadores y religiosos, consideran la ciudadanía por nacimiento como una promesa constitucional fundamental. Acabar con ella simplemente no es algo que el público desee».
Mientras la Corte Suprema se prepara para revisar la orden de Trump, la encuesta sugiere que sus partidarios podrían cambiar sus decisiones de voto en función de su agenda de inmigración.



