En un devastador giro de los acontecimientos, la familia Gutiérrez-Pulido, de Nacogdoches, Texas, perdió su hogar en un voraz incendio el domingo 18 de enero de 2026, poco después de asistir a un servicio religioso.
El incendio destruyó todas sus pertenencias, dejando a los padres, José Mendoza Gutiérrez y Griselda Pulido, junto con sus dos hijos y su hija, enfrentando un duro invierno sin necesidades básicas como ropa, refugio ni artículos esenciales.
Miembros de la comunidad, incluyendo amigos de la iglesia, organizaron una campaña de GoFundMe dirigida por Nancy Gómez y coorganizada por la propia Pulido. Los fondos se destinarán a cubrir el alquiler, la ropa y las necesidades de recuperación.
La comunidad de la banda de la escuela preparatoria se unió rápidamente, compartiendo la noticia de que “dos de nuestros miembros sufrieron un incendio en su casa anoche y lo perdieron todo”, lo que amplió las peticiones de ayuda entre estudiantes, padres y exalumnos.
Sin embargo, la tragedia se agravó tan solo dos días después, cuando José Gutiérrez, principal sostén de la familia, fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mientras retiraba los escombros de la casa incendiada.
Esta separación ha dejado a su esposa e hijos no solo sin hogar, sino también sin su principal fuente de ingresos, lo que ha profundizado su angustia emocional y financiera.
Este triste caso refleja las devastadoras consecuencias financieras y psicológicas de las acciones del ICE durante las crisis personales, similares a las detenciones en medio de las respuestas a los incendios forestales de 2025. Los defensores de derechos humanos destacan cómo estas medidas de control afectan la recuperación de las familias inmigrantes.



