El denso humo de numerosos incendios forestales que azotan el sur y el centro de Georgia se ha extendido hacia el norte, llegando a Carolina del Sur, afectando la calidad del aire en decenas de condados y provocando alertas oficiales de agencias estatales y federales.
Los vientos del suroeste han transportado partículas finas de grandes incendios, incluyendo incendios de gran magnitud en los condados de Brantley, Clinch y Effingham, hasta Carolina del Sur.
El Departamento de Servicios Ambientales de Carolina del Sur (SCDES) emitió una alerta de calidad del aire por partículas finas (PM2.5) en 35 condados, con algunas áreas bajo alerta naranja, consideradas perjudiciales para grupos sensibles.

Las regiones afectadas incluyen la región costera (Beaufort, Charleston, Berkeley, Colleton, Dorchester), la región central (Richland, Lexington, Newberry, Sumter, Columbia), la región del norte del estado (Greenville, Spartanburg, Anderson, Pickens) y condados fronterizos como Aiken y Orangeburg.
Residentes de ciudades como Columbia, Charleston y Greenville han reportado cielos brumosos y un fuerte olor a humo.
Las autoridades sanitarias recomiendan a los grupos vulnerables (personas con asma, afecciones cardíacas, niños y ancianos) limitar las actividades al aire libre, mantener las ventanas cerradas y usar el aire acondicionado con la entrada de aire exterior desactivada.
La prohibición estatal de quemas en Carolina del Sur sigue vigente, y se ha confirmado que el humo proviene de los incendios en Georgia, donde el gobernador Brian Kemp declaró el estado de emergencia en 91 condados.
Es posible que estas condiciones persistan hasta que cambien los vientos o lleguen las lluvias. Consulte el Índice de Calidad del Aire (ICA) local para obtener actualizaciones.



