La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos adjudicó un contrato de 12,2 millones de dólares a la empresa Edge Ops LLC para implementar el Proyecto SAFE HAVEN, una herramienta de inteligencia artificial diseñada para mapear los hábitos diarios de migrantes mediante recolección pasiva persistente de datos de celulares, smartwatches y redes Wi-Fi.
El sistema identifica ubicaciones habituales, rutas y comportamientos en tiempo real, creando perfiles que categorizan a las personas como posibles amenazas o vinculadas a carteles y pandillas.
Según documentos del contrato revisados por The Lever, SAFE HAVEN actúa como una interfaz de preguntas que “transforma la forma en que identificamos, localizamos y mapeamos migrantes ilegales”. El proyecto opera dentro del Centro Nacional de Coordinación, un centro de inteligencia conjunto entre ICE y el Ejército que procesa datos de múltiples agencias.
Aunque se presenta como herramienta contra el crimen organizado, los registros indican que la vigilancia va más allá de esos objetivos.
El contrato, firmado en abril de 2026, marca un avance significativo en el uso de tecnología de vigilancia masiva por parte de ICE en su estrategia de deportaciones.
SAFE HAVEN es una herramienta distinta y complementaria a las plataformas de Palantir Technologies, con quien ICE mantiene contratos más amplios, como el de 30 millones de dólares para desarrollar ImmigrationOS, un sistema operativo que integra datos masivos de múltiples agencias, prioriza deportaciones y ofrece visibilidad casi en tiempo real sobre “self-deportations”.
Críticos advierten sobre riesgos a la privacidad y derechos civiles de millones de inmigrantes.



