En un devastador caso de confusión de domicilio, María Florinda Ríos Pérez, de 32 años, una madre hispana dedicada a sus cuatro hijos y trabajadora incansable de una empresa de limpieza, fue asesinada a tiros la mañana del miércoles frente a una casa en un suburbio que creía que sería su próximo lugar de trabajo.
Su esposo, Mauricio Velásquez, presenció horrorizado desde pocos pasos cómo un disparo atravesó la puerta principal, impactándola en la cabeza. La sostuvo en brazos hasta que llegaron los paramédicos, demasiado tarde.
Pérez, originaria de Guatemala, deja huérfanos a niños de entre 11 meses y 17 años. “Era una buena mujer, una luchadora”, dijo Velásquez entre lágrimas. “No es fácil cuando te quitan así a la persona que amas… Sentí que me lo arrebataron todo”.
La policía de Whitestown, que respondió a una llamada por un posible allanamiento de morada en la urbanización Heritage, confirmó que Pérez se había equivocado de dirección y no representaba ninguna amenaza.

La investigación sigue en curso; se esperan novedades la próxima semana. Aún no hay detenidos, lo que aumenta la angustia de la familia: “No es posible que esté libre mientras nuestros hijos sufren sin su madre”.



