En un incidente perturbador en la Academia Concord en Concord, Carolina del Norte, una niña de 3 años sufrió quemaduras de segundo grado después de que su maestra, Lashawna Williams, aplicara pegamento caliente a una silla y la sentara, supuestamente para evitar que se moviera nerviosamente.
Las quemaduras, ubicadas en la parte superior de los muslos de la niña, fueron descubiertas por su madre, Ashley Mejias, mientras se preparaba para dormir el 21 de febrero de 2026, sin previo aviso a la guardería.
“Lo vimos esa noche cuando nos preparábamos para dormir”, dijo Ashley Mejias. “Le pregunté qué había pasado. Me dijo que la maestra le había hecho eso”.
Mejias afirma que nunca recibió una llamada el día del incidente. Expresó su traición: “Se supone que debo confiarte a mi hija todo el día… ¿Qué consecuencias a largo plazo tendrá?”.
Tras la confrontación, Williams admitió el acto, lo que resultó en su despido inmediato.
Documentos judiciales revelan que se declaró culpable de un delito menor de abuso infantil y de contribuir a la delincuencia juvenil.
El 27 de febrero de 2026, fue sentenciada a 10 días de cárcel, seis meses de libertad condicional supervisada, 24 horas de servicio comunitario y una orden de no contacto con la familia.
“Simplemente no quieres que eso le pase a tu hija y yo no pude protegerla, y me siento fatal”, dijo Mejías.
El caso pone de relieve la preocupación por la seguridad en el cuidado infantil, y Mejías espera que se rindan cuentas para evitar futuros daños.



