La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México emitió un rápido comunicado en el que condena el ataque con francotiradores contra las instalaciones del ICE en Dallas mientras expresa su profunda preocupación por una de las víctimas gravemente heridas de nacionalidad mexicana, y exige pleno acceso consular en medio del aumento de la violencia contra los migrantes.
En su comunicado oficial (Prensa n.º 173), la SRE confirmó que el ciudadano mexicano se encontraba entre los tres detenidos que recibieron disparos indiscriminados desde un tejado cercano alrededor de las 6:40 a. m., mientras se encontraban en una furgoneta de salida para ser procesados.
La víctima está hospitalizada y recibiendo atención médica, y el Consulado de Dallas le está proporcionando asistencia jurídica y apoyo familiar.
El jefe de la Unidad de América del Norte del ministerio instó a una investigación exhaustiva por parte de Estados Unidos y a visitas sin restricciones, reafirmando el compromiso de México de proteger a sus ciudadanos en el extranjero.
«Lamentamos esta tragedia y pedimos justicia», se lee en el comunicado, que la relaciona con la escalada de la retórica antiinmigrante. El ataque causó la muerte de un detenido indocumentado y dejó a otros dos, ambos migrantes, en estado crítico; ningún agente del ICE resultó herido.
Las autoridades han ocultado las identidades para respetar a las familias y la investigación en curso del FBI, que descubrió grabados con la leyenda «ANTI-ICE» en los casquillos.
El autor de los disparos, Joshua Jahn, de 29 años, se suicidó. La respuesta de México pone de relieve las tensiones diplomáticas en torno a las deportaciones.



