El 28 de noviembre de 2025, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de EE. UU. emitió una alerta urgente a las empresas de servicios financieros (MSB): Western Union, MoneyGram y las plataformas de pago digital instando a una mayor vigilancia ante remesas que involucren a inmigrantes indocumentados.
Si el remitente no puede proporcionar una visa válida, una tarjeta de residencia permanente o al menos un ITIN vinculado a declaraciones de impuestos en regla, la transacción podrá ser bloqueada y marcada por las casas de envíos de remesas si sospecha o tengan motivos para creer que involucran fondos ilícitos de personas indocumentadas, como ganancias de empleos ilegales u otras actividades ilegales.
De acuerdo al documento del FinCen, se centrarán en los envíos hacia México; algo que ya se aplica en estados como Arizona, California y Texas; estos últimos con un monto menor de reporte.
Esto se basa en las políticas más amplias de Trump de 2025, incluidos los recortes de beneficios y las reformas fiscales dirigidas a los no ciudadanos, para frenar los incentivos económicos de la inmigración irregular.
Sus defensores la consideran una medida disuasoria de sentido común: se estima que los trabajadores indocumentados enviaron a casa entre $25,000 y $30,000 millones el año pasado, en gran medida sin pagar impuestos ni seguimiento.
Señalar las transferencias más grandes; argumentan, desincentiva la presencia ilegal y genera ingresos para la seguridad fronteriza.
Por su parte, críticos advierten que simplemente conducirá el dinero a la clandestinidad, aumentando los riesgos de robo y explotación.



