La ONG RAICES anuncia que empresas privadas de prisiones en Estados Unidos se encuentran reabriendo centros de detención con el objetivo de encerrar a miles de niños y padres inmigrantes. Estos defensores de los derechos de los inmigrantes expresan preocupación por tan repudiable práctica que trae consecuencias en la salud mental de las familias
De acuerdo a un comunicado de prensa publicado a través de las RRSS de la Organización sin fines de Lucro dedicada a luchar por los derechos de los migrantes publicado el pasado 10 de marzo, al menos 2 de los mayores operadores de prisiones privadas con fines de lucro en Estados Unidos han anunciado la creación de centros de detención para familias migrantes bajo pedido de la nueva administración, con el fin de reanudar los procesos de detención y expulsión de familias enteras.

Según declaraciones obtenidas por medio del NYT que luego fueron verificadas y confirmadas por activistas pertenecientes a la ONG antes mencionada, CoreCivic una de las compañías involucradas planea reabrir un centro de detención familiar en Texas con capacidad para detener hasta 2.400 niños y padres.
Por su parte, el Centro de Detención del Condado de Karnes en Texas operado por el Grupo GEO, también ha comenzado a detener familias desde el pasado #Lunes, contando ya con 35 personas en detención; entre ellas adultas y niños.
Los directivos de ambas compañías han destacado la rapidez con la que el gobierno está buscando nuevos contratos para aumentar la capacidad de detenciones de migrantes indocumentados dentro del marco de lo que la Administración Trump ha denominado “crisis migratoria”.
🎒Deportación de familias: una práctica histórica que se había visto reducida, pero nunca completamente eliminada 🎒
La repudiable práctica de expulsión de familias enteras del territorio norteamericano luego de pasar semanas e incluso meses recluidas en campos de detención es algo que se ha llevado a cabo al menos en las últimas 3 administraciones.
Un artículo de la AP muestra que tanto la administración Obama como la primera administración de Trump detuvieron a familias inmigrantes hasta que sus casos de inmigración se resolvieran; sin embargo, la política de Trump de restringir el asilo y separar a los niños de sus padres en la frontera fue ampliamente criticada.
Bajo el gobierno de Biden, la práctica de la detención familiar se detuvo en gran medida, pero se consideró brevemente su reanudación en 2023.
Los defensores de los inmigrantes expresan preocupación por el bienestar de los niños detenidos, ya que han informado de problemas de salud mental y conductual, incluyendo pensamientos y comportamientos suicidas. Actualmente, y según el reporte de RAICES a la AP, en el centro de detención del condado de Karnes se encuentran catorce familias de inmigrantes, de diversas nacionalidades, entre ellas Colombia, Brasil, Irán, Angola, Rusia, y Turquía con niños que van desde 1 año de edad y algunas con poco más de 20 días de estadía en EEUU.