De acuerdo a un estudio realizado por Pew Research poco después de la finalización de un Mes de la Herencia Hispana cubierta de tristeza, miedo e incertidumbre en medio de la intensificación de las redadas migratorias en la nación, la población latina casi se duplicó, pasando de 35,3 millones a 68 millones en los últimos 24 años.
Hoy por hoy, la población hispana se afianza fuertemente como el segundo grupo racial o étnico más grande del país, representando a uno de cada cinco estadounidenses.
Pero, qué significa ser hispano en medio de una época de persecución?
1 de cada 5 americanos es hispano: La comunidad latina ha sido un factor crucial en el crecimiento poblacional y económico de Estados Unidos
Según la cifras presentadas por el ente investigador, la población hispana residente en Norteamérica se disparó en las últimas 2 décadas, alcanzando 68 millones de personas en los últimos 24 años (casi el doble). Para el 2024, los hispanos conforman el 20% de la población de los Estados Unidos, frente a un 13% en el 2000 y solamente un 5% en 1970.
En las últimas 2 décadas, la comunidad hispana contribuyó al menos en un 56% al crecimiento poblacional de EE.UU., una proporción mayor que la de cualquier otro grupo racial o étnico dentro del territorio.
No obstante, los hispanos no solamente contribuyen al crecimiento poblacional, sino también al económico y productivo.
Conforme al informe más reciente de la Cámara de Comercio Hispana, los latinos constituyen el 19% de la fuerza laboral, ocupando puestos cruciales en la agricultura, la construcción y la atención médica, donde la escasez azota al país.
Las empresas de propiedad latina, que suman más de 4 millones, generan $800 mil millones anuales, impulsando la creación de empleo en zonas marginadas.
Los impuestos que pagan los hogares hispanos superan los $500 mil millones anuales, lo que refuerza la Seguridad Social y la infraestructura sin un acceso proporcional a las prestaciones.
Las redadas migratorias como factor económico
Los efectos de las redadas migratorias van mucho más allá de las familias separadas y niños que no van a la escuela: las secuelas económicas y en la industria alimenticia comenzarán a sentirse muy pronto.
Tal y como deja entrever un estudio realizado a la empresa agrícola Oxnar ubicada en California justo después de la terrible jornada de redadas del ICE, se calculaban pérdidas de pérdidas de $3-7 mil millones en cultivos no cosechados como consecuencia de la reducción del 20 al 40% en la fuerza laboral. No es solamente los trabajadores que se llevan, sino también los que dejan de asistir a sus empleos por miedo.
La cadena de efectos pasa por las interrupciones en las cadenas de suministro, que ocasiona un aumento de precios en frutas y verduras calculado entre un 5% y 12%, el cual podría llegar a promedios entre el 8–15% de mantenerse la tendencia represiva migratoria.
Sin embargo, el plano monetario cambia a positivo si se les facilita el proceso de ciudadanía o legalización, por medio de las proyecciones planteadas en 2021 por el Center for American Progress: un crecimiento de 1,7 billones de dólares en tan sólo una década, además de la creación de 438.800 nuevos puestos de trabajo.
Sus números se basan en algo sencillo: la comunidad hispana está conformada por familias con al menos 10 años de residencia dentro de la nación trabajando, teniendo hijos, haciendo vidas e intentando ser legales en un país con caminos migratorios largos y complicados.
Con estos nuevos números, se hace crucial que los políticos se planteen lo siguiente: Estados Unidos prospera gracias a la comunidad hispana, no a pesar de ella. Honrarla exige reformas que superen las redadas y garanticen un futuro próspero para todos.



