Agentes federales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) llevaron a cabo una operación sorpresa la madrugada del miércoles 20 de mayo de 2026, ejecutando dos órdenes de registro federales en la zona rural del condado de Bacon.
La operación fue dirigida por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) como parte de una investigación criminal federal en curso.
La oficina del sheriff aclaró que se trató de una operación federal y que las fuerzas del orden locales no participaron. También indicaron que no fueron notificados antes de la llegada de los agentes federales.

Los residentes informaron haber visto una fuerte presencia táctica, incluyendo vehículos y un helicóptero en la zona.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) confirmó la ejecución de las órdenes, pero se negó a proporcionar detalles sobre el objetivo o posibles arrestos, limitándose a afirmar que “no existe ninguna amenaza para la seguridad pública”.
La redada se produce en un momento en que la administración Trump intensifica la aplicación de las leyes de inmigración en todo el sureste del país.



