Los rumores de despliegues inminentes de ICE y DHS en Virginia no son solo chismes: reflejan un escalamiento real que tiene a las comunidades migrantes en alerta máxima.
Según un reporte oficial de DHS del 3 de noviembre, una redada a nivel estatal arrestó a docenas de “depredadores sexuales, traficantes de drogas y delicuentes violentos” en ciudades como Richmond y Chesterfield, bajo el lema “Making Virginia Safe Again”.
Así mismo, abogados migratorios han reportado un aumento en las consultas y asesorías migratorias por detenciones a familiares y allegados, principalmente en paradas de tráfico durante horas pico (ida y vuelta del trabajo).
Como declararía a los medios locales un abogado migratorio de Virginia: «Las retenciones de ICE solían ser buenas marcas de agua». «Ahora se ven medidas coercitivas en la calle, y para eso no se necesita una retención de ICE».
Actualmente, con la presencia de agentes federales en Raleigh y alrededores (a tan solo horas del estado) juristas aseguran que dicha operación podría extenderse al territorio que ya ha sido apuntado dentro de los objetivos de la nueva administración los cuales apuntan a extender operativos especiales migratorios en ciudades o capitales de estados demócratas.
Si bien por ahora no se tiene confirmación de las operaciones especiales, su cercanía y el patrón actual anuncia que puede ser dice “pronto” (días/semanas)
¿Aplicación de la ley o escalada? Virginia espera —y teme— lo que pueda suceder.



