En medio de la tensión causada por el cierre del gobierno federal, el presidente Donald Trump decidió avivar el enfrentamiento con los demócratas, a quienes culpa por la actual crisis política, publicando el pasado 29 de septiembre un deepfake de 39 segundos con IA en Truth Social cargado de mensajes racistas e intolerantes.
En él, le puso un sombrero y un bigote frondoso al líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, mientras que el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, despotricaba vulgarmente sobre las “tonterías de los trans progresistas” y los “inmigrantes ilegales” que votan por los demócratas, al ritmo de mariachis.
En medio de las disputas por los subsidios de la ACA y el cierre del gobierno federal se burló de Jeffries, llamándolo un falso “mexicoamericano ofendido” por los muros fronterizos.
Escalada: El sombrero que crece
Trump redobló la apuesta el 1 de octubre, lanzando una secuela de la reprimenda de Jeffries en MSNBC, donde su sombrero “crece” con cada palabra, y su bigote se mueve violentamente.
Un narrador superpuesto se burla: “¡El sombrero se expande hasta que los demócratas voten para terminar el cierre, o financiar la fiesta para siempre!”. El mariachi se expande mientras la cara de Jeffries se transforma en una piñata. El vicepresidente JD Vance lo bromeó en vivo: “Los memes se acaban cuando Jeffries ceda”.
El senador Ted Cruz se sumó, publicando sombreros sobre todos los demócratas del Senado.
Demócratas responden: Distracción racista para desviar la mirada del cierre del gobierno federal
Jeffries lo despotricó desde las escaleras del Capitolio: “Cobardía racista e intolerante; dígalo en mi cara, señor presidente”. Schumer criticó duramente la “deplorable distracción del sabotaje al cierre”.
Demócratas de la Cámara de Representantes, como la representante Jasmine Crockett, lo llamaron “supremacía blanca de manual”, vinculándolo con los insultos de Trump en sus mitines contra los latinos, llamándolos “violadores”.
Los aliados de Trump aplaudieron la “burla brutal”. Pero el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, hizo una mueca fuera de micrófono: “No ayudó; nos divide cuando necesitamos unidad”.
Este veneno de IA, que se hace eco de las cuestionables prácticas y retórica antimigratoria, sabotea las negociaciones entre ambos partidos para salir del cierre federal, erosionando el tejido de la democracia.
Mientras tanto, el reloj avanza y miles de familias sufren la presión que las posibles consecuencias del cierre traiga sobre sus economías.



