El Sistema de Escuelas Públicas del Condado de Savannah-Chatham (SCCPSS) ha anunciado la ampliación de su protocolo de registros aleatorios en busca de contrabando a las 20 escuelas primarias.
La decisión supone la primera vez que estos controles se dirigen a los alumnos más jóvenes de todo el distrito.
Así mismo, la política, que entra en vigor de inmediato, permite a los responsables escolares realizar inspecciones sin previo aviso de las mochilas y pertenencias en cualquier momento durante la jornada escolar, con el objeto de detectar armas, drogas u otros artículos prohibidos.
El superintendente del SCCPSS, el Dr. Mychal J. Thacker, anunció la medida como un paso proactivo para mejorar la seguridad en los campus ante la creciente preocupación por la violencia juvenil y la exposición a sustancias.
«Nuestra prioridad es crear entornos seguros en los que los niños puedan aprender sin miedo», declaró Thacker en un comunicado del distrito.
Las selecciones aleatorias incluirán detectores de metales, unidades caninas o registros manuales, y los estudiantes serán inspeccionados fuera de las aulas para minimizar las interrupciones.
Las reacciones de los padres son dispares: algunos aplauden el aumento de la seguridad, mientras que otros se preocupan por el posible trauma o la invasión de la privacidad de niños de tan solo 5 años.
Esta audaz medida refleja las tendencias nacionales más amplias de reforzar las protecciones en la educación primaria y secundaria, pero persisten las dudas sobre el equilibrio entre la seguridad y el bienestar de los estudiantes.



