A través de un comunicado de prensa publicado durante el día de hoy por el senador del partido demócrata Jon Ossoff, el mismo se encontraría denunciando que a través de la continua investigación realizada por su oficina con respecto a violaciones de los derechos humanos en los centros de detención migratoria se han detectado al menos 167 casos creíbles de negligencia médica, así como de tortura negando comida y agua a los migrantes retenidos.
En su informe, se detalla que de estos 167 casos cubiertos por su oficina, 85 casos de negligencia médica y 82 de denegación de comida o agua adecuada; lo que en algunas ocasiones llevó a la deshidratación o desnutrición a las personas afectadas.
Esta segunda fase de su investigación, iniciada en agosto, recopila denuncias de enero a agosto de 2025, exponiendo fallos sistémicos que han causado lesiones graves y complicaciones potencialmente mortales en instalaciones de Florida (45 informes), Texas (26) y Georgia (22).
Entre los casos de negligencia médica más alarmantes, un detenido sufrió un infarto tras días de dolor en el pecho sin tratamiento; otro desarrolló complicaciones diabéticas por falta de insulina y monitoreo de glucosa durante dos días, hasta delirar.
Las condiciones de comida y agua son igualmente precarias: en una instalación, se negó agua embotellada para fórmula de bebé, obligando a usar un agua que causó diarrea al infante; se reportaron infestaciones de roedores y heces en alimentos, llevando a desnutrición y deshidratación.
Centros como el Irwin County en Georgia y el Stewart Detention Center en Lumpkin destacan por abusos previos.
El senador urge a una mayor supervisión congresional así como reformas urgentes en el sistema de detención para garantizar la dignidad.



