El Departamento de Defensa ha notificado al NOAA que a partir de hoy se dejará de transmitir datos de microondas en tiempo real desde 3 satélites meteorológicos cruciales. Esta decisión impactará fuertemente en la predicción de huracanes y la monitorización climática global.
A través de una comunicación transmitida por el NOAA el pasado martes, se notifica a entes afiliados y meteorológos a nivel global que el Departamento de Defensa (DoD) dejará la transmisión en tiempo real de datos de microondas desde 3 satélites meteorológicos cruciales para prever huracanes. El envío se detendrá oficialmente el lunes 30 de junio, según el documento.

La inesperada interrupción preocupa a la comunidad científica meteorológica, especialmente en medio de lo que se ha hecho llamar como una temporada de huracanes bastante activa.
A pesar de que otros sistemas satelitales seguirán proporcionando datos de microondas, la descontinuación del SSMIS reducirá significativamente las observaciones de alta calidad para los meteorólogos. Además, esta situación tendrá implicaciones más amplias en la monitorización de climas polares y en modelos meteorológicos globales.
La decisión pondría millones de vidas en riesgo a nivel global
Esta decisión no solo afecta la predicción de huracanes en Estados Unidos, sino también los esfuerzos mundiales para rastrear y modelar con precisión patrones climáticos y meteorológicos porque los aviones cazahuracanes, que proporcionan mediciones directas de las condiciones de las tormentas, solo se utilizan en una pequeña parte de las previsiones. Esto hace que los datos satelitales no solo sean importantes, sino indispensables.
Los datos de microondas de los satélites proporcionan una capacidad única al penetrar nubes densas y detectar características críticas de las tormentas que los satélites visibles no pueden ver, lo que afectará la precisión de las predicciones.
Así mismo, los expertos están preocupados por la posible falta de detección de episodios de intensificación rápida y la determinación precisa del centro de las tormentas, aspectos cruciales que pueden dar lugar a grandes errores en la trayectoria días después.



