Un impactante vídeo en el que se ve a agentes federales de inmigración deteniendo a una profesora de preescolar en una guardería de inmersión lingüística en español en el barrio North Center de Chicago se ha difundido rápidamente por las redes sociales, provocando una condena generalizada y reavivando los debates sobre la agresiva política de control de la inmigración del Gobierno de Trump.
Las imágenes, captadas por un padre durante la entrega matutina de los niños, muestran a dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sujetando a la mujer contra una puerta de cristal y luego inmovilizándola contra un vehículo sin distintivos mientras ella grita en español: «¡Tengo papeles!».
El incidente, que tuvo lugar el 5 de noviembre, ha conmocionado a las familias, ha provocado peticiones de investigaciones federales y ha puesto de relieve las tensiones en las comunidades de inmigrantes en medio de un aumento de las deportaciones.
Versiones encontradas: testigos hablan de persecución y exceso de fuerza, el DHS habla de intento de fuga
Alrededor de las 7 de la mañana, cuando los padres llegaban al centro de educación infantil Rayito de Sol Spanish Immersion Early Learning Center, en West Addison Street, los agentes del ICE detuvieron un vehículo registrado a nombre de Diana Patricia Santillana Galeano, de 30 años, ciudadana colombiana que trabaja como profesora en el centro.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el conductor se negó a detenerse a pesar de las sirenas y las luces, lo que provocó una breve persecución. Santillana y el conductor huyeron a pie hacia el vestíbulo de la guardería, donde intentaron resguardarse; sin embargo, los agentes entraron en el vestíbulo sin una orden judicial y la arrestaron en el acto.
Las imágenes de vídeo muestran cómo la detención se intensificó rápidamente: los agentes la empujaron de cara contra la puerta de cristal exterior antes de arrastrarla al exterior y empujarla contra un vehículo.
Testigos presenciales, entre ellos padres que llevaban a sus hijos pequeños, afirmaron haber oído sus súplicas sobre su documentación.
Las consecuencias: Familias aterrorizadas, una comunidad indignada
De acuerdo a varios medios internacionales, las autoridades educativas de Rayito de Sol declararon que Diana contaba con la autorización legal para poder trabajar y un estatus migratorio que le permitía hacerlo, por lo que no comprenden lo sucedido.
Las consecuencias: padres que se negaron a llevar a sus hijos el día siguiente, maestras y familias aterrorizadas y ofrecimientos de terapia para que tanto niños como adultos puedan procesar lo sucedido.
“Fue una escena terrorífica” declaró una de las maestras, luego que uno de los agentes recorriera todas las instalaciones sin una orden tras el incidente.
Por su parte, tanto la comunidad como los políticos del área han rechazado enérgicamente lo sucedido, incluso organizando una protesta pacífica frente al centro inicial.



