El presidente Donald Trump tiene previsto firmar el miércoles 10 de junio de 2026 un importante proyecto de ley de conciliación presupuestaria, que destinará casi 70.000 millones de dólares a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La legislación, aprobada en la Cámara de Representantes por un ajustado margen de 214 votos a favor y 212 en contra, busca garantizar recursos a largo plazo para la seguridad fronteriza, las deportaciones, la contratación, la detención y las operaciones hasta el final del mandato de Trump en 2029.
El proyecto de ley asigna aproximadamente 38.000 millones de dólares a ICE (incluyendo contratación, capacitación, transporte, deportaciones y ampliación de centros de detención) y unos 26.000 millones de dólares a CBP (para agentes, tecnología, vigilancia y barreras fronterizas), además de fondos adicionales para imprevistos.
Utiliza el proceso de conciliación para sortear la obstrucción parlamentaria demócrata, tras el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de 76 días, un récord histórico, a principios de 2026 debido a disputas presupuestarias.
Este paquete se basa en iniciativas republicanas previas, incluida la Ley “One Big Beautiful Bill“, que ya destinaba importantes recursos a la aplicación de la ley de inmigración.
Los republicanos argumentan que estabiliza las operaciones de la agencia y promueve la agenda de deportación de Trump sin concesiones políticas por parte de los demócratas en materia de rendición de cuentas.
Los críticos, incluidos los demócratas, sostienen que carece de reformas de supervisión y prioriza la aplicación de la ley sobre necesidades más amplias del DHS, como la financiación de la TSA y la Guardia Costera.



