Cerca de 300 trabajadores surcoreanos detenidos en una redada migratoria en la metaplanta de Hyundai en Georgia no pudieron regresar a su país debido a la cancelación de un vuelo chárter por parte de las autoridades norteamericanas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur busca resolver el retraso mientras expresa su descontento por lo sucedido
Cerca de 300 ciudadanos surcoreanos, detenidos hace casi una semana en una redada migratoria en una planta de Hyundai en Ellabell, Georgia, no pudieron regresar a su país el miércoles como estaba previsto, tras la cancelación de un vuelo chárter de Korean Air, según informó una portavoz del Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta a NBC News.
Los trabajadores, arrestados el jueves pasado durante una operación de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el sitio de construcción de la metaplanta de Hyundai ubicado en Ellabel; sin embargo, permanecen en detención migratoria.
Aunque el avión aterrizó en Atlanta desde Seúl el miércoles por la mañana, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur indicó que la salida se retrasó por “circunstancias del lado estadounidense” y afirmó que se están realizando consultas con autoridades de EE. UU. para agilizar la partida.
Cho Hee-kyoung, profesor de Derecho de la Universidad Hongik de Seúl, declaró a CNN que esta «No es la forma correcta de tratar a tus aliados» , calificando de «sorpresiva» la investigación de meses de duración que culminó con el arresto de más de 400 personas y siendo calificada por las autoridades migratorias como “la mayor operación de este tipo en un solo lugar”.



