El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) anunció una importante operación policial en el sureste de Texas, en la que se detuvieron a 1505 personas durante 10 días en octubre.
La operación, denominada «acción policial selectiva», se centró en Houston y sus alrededores, lo que pone de relieve las prioridades reforzadas de la agencia en el marco de la campaña de represión de la inmigración del Gobierno de Trump.
El director en funciones de la oficina local del ICE en Houston, Todd Lyons, destacó el papel de la operación en la «prevención de pesadillas y trastornos de estrés postraumático» para las comunidades mediante la expulsión de personas de alto riesgo.
Esta redada contribuye a una tendencia más amplia: nuevos datos revelan que Texas ha representado 1 de cada 4 detenciones del ICE en todo el país desde el regreso de Trump, con un aumento de las detenciones hasta alcanzar las 7400 solo en junio de 2025.
Menos de la mitad de los detenidos tenían antecedentes penales, lo que ha suscitado debates sobre el equilibrio entre la seguridad pública y las preocupaciones humanitarias.



