La Administración Trump se prepara para una reforma mayor al programa Head Start, el preescolar federal para niños de familias de bajos ingresos, que reduciría drásticamente sus estándares de calidad, según fuentes que hablaron con The Associated Press.
El borrador de las nuevas reglas, que se espera se publique esta semana, eliminaría la mayoría de las 133 páginas de requisitos actuales sobre currículo, tamaños de clase, exámenes médicos, visitas domiciliarias y otros servicios.
Se reemplazarían por unas 12 páginas, dejando gran parte de las decisiones a las leyes estatales y locales.
Las nuevas normas exigirían más documentación a los padres que no tienen vivienda o están desempleados, contaron a AP las fuentes.
Una versión temprana de la propuesta también habría impedido que padres que se encuentran en Estados Unidos de manera ilegal inscribieran a sus hijos, incluso si los niños son ciudadanos estadounidenses. No está claro si esas disposiciones se incluirán en el borrador final.
El sábado por la noche, la cuenta de X de Respuesta Rápida del Departamento de Salud y Servicios Humanos, que supervisa Head Start, dijo en una publicación que se espera que la regla actualizada se publique esta semana.
Allí también afirmó que el Departamento busca fortalecer el programa expandiendo el acceso, aumentando la flexibilidad local y reduciendo la carga administrativa, mientras preserva la inversión federal.
Defensores temen que los cambios debiliten la misión antipobreza de Head Start, que atiende a más de 700.000 niños.



