El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para desmantelar el Departamento de Educación federal, delegando la política escolar a los estados y alarmando a los defensores de la educación. Trump busca cerrar el departamento por completo, alegando desperdicio de dinero y malos resultados educativos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la tarde de hoy una orden ejecutiva con el objetivo de desmantelar el Departamento de Educación federal, una medida que ha sido parte de su promesa de campaña.
Esta decisión histórica, según la nota de prensa busca devolver el control de la educación a cada estado, pero ha generado preocupación entre los funcionarios y defensores de la educación. Estos temen que los recortes de personal y el cierre del Departamento de Educación afecten tanto a estudiantes como a profesores.
Los críticos argumentan que esta medida hará que los fondos destinados a la educación no lleguen a su destino y perjudicará a las comunidades más necesitadas.
👩🏫Cuáles son las posibles consecuencias de la orden ejecutiva firmada hoy en contra del Departamento de Educación 👩🏫
La educación ha sido un tema político polémico en Estados Unidos, con los conservadores favoreciendo el control local y las opciones de elección de escuela, mientras que los votantes de izquierda apoyan la financiación para las escuelas públicas.
Trump ha llevado esta lucha a un nuevo nivel, considerando que las escuelas de Estados Unidos están siendo adoctrinadas con ideas liberales. Ha intentado reducir la financiación de la educación superior y eliminar las políticas de diversidad en universidades, como lo hizo en el gobierno federal.
La orden ejecutiva de Trump busca reducir el departamento a funciones básicas como administrar préstamos estudiantiles, brindar becas a estudiantes de bajos ingresos y proporcionar recursos para niños con necesidades especiales.
Actualmente, el Departamento de Educación supervisa escuelas públicas y privadas en Estados Unidos, además de administrar préstamos estudiantiles y subvenciones a escuelas y programas necesitados.
Aunque el presidente Trump está cumpliendo una promesa de campaña, esta idea es impopular entre los votantes. Según una encuesta, casi el 60% de los votantes se opone al cierre total del Departamento de Educación.
Problemas para tener acceso a educación superior, menos docentes en aula y menos servicios para alumnos especiales serían algunas de las consecuencias
Una encuesta de Reuters/Ipsos reveló que el 65% de los encuestados se opone al cierre del Departamento de Educación, en comparación con el 30% que está a favor. La encuesta también mostró que la ayuda federal fluye más hacia los estados republicanos que hacia los demócratas.
Aunque algunos se oponen al plan de Trump y se preparan para llevar el caso a los tribunales, la orden ejecutiva podría tener repercusiones inmediatas.
Los críticos de la medida afirman que si tiene éxito, perjudicará a todos los estudiantes, aumentando el tamaño de las clases, recortando los programas de capacitación laboral y encareciendo la educación superior. Además, argumentan que se eliminarían los servicios de educación especial para estudiantes con discapacidades, y se recortarían las protecciones de los derechos civiles de los estudiantes.