La administración Trump ha terminado un contrato federal de $11 millones con Catholic Charities de la Arquidiócesis de Miami, que desde hace más de 60 años brinda albergue y cuidado a niños migrantes que llegan solos a Estados Unidos.
El Office of Refugee Resettlement (ORR), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), notificó la cancelación a finales de marzo.
La decisión final de no renovar el contrato se tomó el 16 de febrero, según HHS, debido a la drástica reducción en el número de menores no acompañados gracias a las políticas de control fronterizo.
La alianza entre la Iglesia Católica y el gobierno estadounidense se remonta a la llegada de los primeros exiliados cubanos al sur de Florida.
El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, calificó la medida de “desconcertante” y pidió reconsiderarla, ya que el programa era un modelo nacional. La Arquidiócesis advirtió que podría cerrar sus operaciones para estos niños en tres meses.
La noticia surge en medio de tensiones públicas entre el presidente Trump y el papa León XIV sobre inmigración y otros temas. Líderes locales, incluso republicanos, expresaron preocupación.



